o para combatirlo. Es un hecho que muchos jóvenes necesitan espacios en donde puedan expresarse, pero deben aprender a respetar la propiedad privada y a tener un sentido de compromiso con nuestra ciudad para mantenerla en buen estado, ya que a todos nos beneficia o perjudica por igual. Me parece que es tiempo para que el Gobie
o tome medidas más severas con las que se ataque este hábito y que emprenda programas de orientación para estos muchachos, en donde tengan oportunidad de emplear su energía en acciones más provechosas para ellos mismos. Tengo que reconocer que realmente algunos graffiteros tienen talento y podrían utilizarlo de diferentes maneras. Es cierto que muchos de estos jóvenes son incomprendidos o están mal orientados, pero eso no justifica el hecho de que solapemos sus malas acciones, ya que lejos de ayudarlos los estamos perjudicando a ellos y a nosotros. La educación es la base de la construcción de una ciudad próspera. Yanina Fallad Chávez
