Lejos quedó el espacio que enseñó a familias enteras sobre el universo y sus secretos. Hoy, los terrenos del Planetario Severo Díaz Galindo lucen abandonados y vandalizados; la majestuosidad terminó en ruinas.
- Así luce la entrada del Periférico hacia lo que era el Planetario. Está cubierta de hojas secas y maleza.
- Los salones que antes albergaron ciencia hoy son decorados por las "firmas" de varios graffiteros.
- El foro principal del Planetario, donde antes había butacas, luce destruido y vandalizado.
- Un espejo de agua estancada ado
a uno de los foros, cuya quietud se rompe con el paso de los animales.
