El registro audiovisual del graffiti y el arte urbano sirve para documentar el estado de la ciudad, el tipo de intervenciones que la adornan y el lugar en donde se encuentran las mismas. Además es útil para representar visualmente el relato de vida de los graffiteros y artistas urbanos.
Miguel y Ponce de León (1998), propone tres tipos de fotografías, no excluyentes entre sí, la foto-ventana, la foto-espejo y la foto-regla. La primera tiene una función casi documental, ya que “la ventana representa una foto que está abierta a la realidad. Al abrir una ventana se ve el exterior. El objetivo de la foto es mostrar el mundo visible a la luz, reproducirlo exactamente, mejor que en un cuadro.” (pag. 89). La foto-espejo tiene un enfoque más artístico, ya que ”los espejos reflejan los sentimientos del propio fotógrafo/a. Las fotos-espejo representan una estrategia de expresión. Proyectan lo que el fotógrafo/a siente ante una realidad social”. (pag. 89) La foto-regla son aspiracionales ya que ofrecen imágenes conceptuales de lo que debería ser y se utiliza en mayor medida en los anuncios publicitarios “suelen establecer una norma idealizada. A menudo existen varias normas en una misma foto de este tipo.” (pag. 91)
El registro audiovisual “tradicional”, desde la fotografía hasta el vídeo, se encuentra “limitado” por el encuadre. Esta oración hasta a mí me parece chocante, pero es una realidad. Antes de la aparición de las cámaras omnidireccionales, popularmente conocidas como cámaras 360° y que tienen la capacidad de grabar todo alrededor del dispositivo de registro, el realizador tenía que elegir un cuadro de la realidad, encuadrarlo y registrarlo. Este límite técnico, la forma rectangular como soporte para documentar la realidad, fue uno de los motores creativos que le dieron sentido al lenguaje fotográfico y después al cinematográfico, ¿Qué sucede ahora que esta limitación desaparece?
Mostrar la ciudad y sus localidades particulares sin encuadre, es decir el panorama completo y ofrecer una experiencia audiovisual envolvente tiene sus pros y contras. Se difumina el papel del camarógrafo y desaparece el límite del encuadre, pero obliga al realizador al decidir cómo fijar la cámara, la hora indicada para grabar y las locaciones que contengan los elementos que se quieren mostrar (en este caso los diferentes tipos de graffiti y el arte urbano).
Este ejercicio audiovisual no es un documental de realidad virtual o 360, ofrece, por el contrario, fragmentos de vídeo en una posición fija. Ofrece una visión envolvente para que el lector del trabajo académico pueda observar algunos lugares, situaciones o tendencias que se trataron mediante la aproximación al graffiti a través de los relatos de los graffiteros o el análisis de notas de periodisticas. Funciona, pues, como una ventana hacia la área metropolitana de Guadalajara en el año en el que se publicó este trabajo de tesis.
Los fragmentos de video se registraron con la intención de ofrecer una herramienta para observar la ciudad decorada con diferentes estrategias de comunicación y los lugares geográficos en donde se hicieron estas intervenciones.
Rescataré el recorrido sociohistórico, en relación con la aparición de los tipos de graffiti que se desarrollaron en esta tesis, para obtener el grado de sociología, creo que es necesario poner especial atención en cómo interactúan entre sí las estrategias de comunicación además de dónde se encuentran. De esta manera, el lector se podrá dar cuenta, por ejemplo, que le graffiti de los cholos sigue vigente, en mayor medida, en barrios ubicado cerca de la periferia de la ciudad de Guadalajara, o que el arte urbano institucionalizado es, en ocasiones, intervenido por el graffiti en resistencia.
Para cada clip de vídeo, el lector encontrará una página electrónica en donde puede reproducir el clip e interactuar con el ratón, además de contar con datos adicionales como la geolocalización, es decir la ubicación donde se grabó el clip de video y el tipo de intervenciones gráficas que se encuentran en el archivo audiovisual.

Placazos para marcar el territorio en una esquina del barrio de Santa Cecilia ubicado al oriente de la AMG.
Tags en una parada de autobús en la Av. Periférico Norte en la ciudad de Guadalajara.

Rastro de pollos abandonado e intervenido en la av. Gobernador Curiel.

Barda del panteón de Mezquitan llena de bombas ubicada en la av. Federalismo.

Esquina intervenida con piezas seguramente con permiso, en la av. Cristóbal Colón en el sur de la ciudad de Guadalajara.

Cruce de un paso a desnivel de la av. Lázaro Cárdenas con intervenciones de artistas urbanos y de escritores de graffiti.