En la última etapa de los estudios que abordaron el graffiti tapatío, los académicos presentaron una visión del graffiti sesgada como si fuera objetiva, tanto Flor Cerpa como Alberto Peredo, tuvieron una relación previa con los crews y escritores que tomaron como casos de estudio o ejemplos. Alberto Peredo (Sozop) perteneció a EYOS y por lo menos la mitad de sus entrevistados también. Flor Cerpa también estuvo relacionada con ese crew y la segunda camada de los VRS; y los retoma para hacer sus observaciones sobre el tema. Estos dos grupos locales de escritores son los más reconocidos nacional e internacionalmente y cuentan con una trayectoria amplia: La VRS por las piezas con permiso de Peque, Frase y Reten. EYOS por los estilos vanguardistas en el graffiti legal e ilegal, de Unkle, Dyal u Osoe.
Pero de ninguna manera son los únicos referentes del graffiti tapatío. No le resto méritos a estas investigaciones al utilizar las mismas fuentes primarias, pero sí considero importante situar desde dónde se escribe y reconocer que son varias las historias del graffiti en la ciudad, en el sur de la AMG tuvieron ciertos referentes como los DLC, FSND, TBK, en Zapopan otros como la SUNSET. Por lo tanto, para mí es importante dejar claro que esta es una pieza más de la historia del graffiti, la que se construye a través de la perspectiva de Silber, la que se sitúa desde el oriente de la ciudad de Guadalajara.
Silber se considera un escritor de graffiti puro ya que nunca “se ha vendido al gobierno”, es fácil distinguir sus tags en la ciudad porque son grandes y tienen una técnica depurada, además es el heredero del estilo guanatos que otro escritor de graffiti entrevistado describió como “letras inclinadas hacia la derecha, que parece que están bailando, bien flareadas” (Jupie, 2016). Sus tags y bombas están en toda la AMG, si alguien ha pintado ilegal esta ciudad durante bastantes años, es él. Varios entrevistados como Victor T, Diba o Focs refieren a este graffitero cuando se les pregunta de escritores vigentes. Silber tiene casi veinte años de trayectoria que lo respaldan como escritor ilegal, es autoridad en la agrupación y ese título ningún otro graffitero se lo podría negar.
Tag con el estilo guanatos.
Aunque había visto las marcas de Silber en la ciudad, nunca me imaginé que se convertiría en el enlace directo con otros escritores de graffiti y que al final terminaría pensando en este trabajo académico. El contacto se dio a través de Akometer, un artista urbano con el que ocasionalmente colaboré en la edición de videos promocionales. Al contarle sobre mi intención de hacer este trabajo académico me dio el contacto, los números de teléfono de los escritores de “antaño”: Nekker de la NWO, Gely de SKTX, Faraón de AFC y el de Silber. Supongo que les explicó el motivo de mi llamada, Faraón nunca respondió a la misma, el Silber y los otros escritores ya estaban enterados.
Marina Pico, licenciada en Sociología por la Universidad de Guadalajara, fue fundamental en la gestión y recopilación de relatos de vida que se exponen más adelante y ella estableció el primer contacto con el que después sabríamos era el Rey de los Flares, este aceptó hablar sobre el proyecto y nos citó en una cruce en el centro de la ciudad de Guadalajara. Íbamos tarde por eso cruzamos la avenida en verde, esquivando un par de autos, cuando vimos al escritor que después se volvería, más que una fuente de información, un buen amigo. Casi dos metros de altura y cien kilos de puro rencor, ese era el Silber. Cuando llegamos se estaba riendo por la forma tan abrupta que atravesamos la calle - ustedes están locos - exclamó mientras manoteaba y nos dirigimos a un bar, a un par de cuadras. Nos sentamos, pedimos unas cervezas, prendió un cigarro y disparó el primer dardo envenenado - ¿Trabajas para el gobierno? - Le expliqué que era un trabajo escolar que buscaba rescatar la verdadera historia del graffiti, aquella que no era manipulada por las instituciones gubernamentales, académicas o intereses personales. Que mi intención era recopilar relatos de grafiteros de diferentes etapas y que fueran ellos desde sus trincheras los que fueran armando la historia completa del graffiti en la ciudad.
El escritor posando enfrente de una bomba en el centro de la ciudad de Guadalajara.
También le comenté que su participación no tendría remuneración económica pero que podría grabar sus intervenciones y editar algunos videos como una especie de trueque como agradecimiento por su participación al compartir su relato. La respuesta fue inmediata. - No importa el dinero, para eso trabajo - gritó - tengo veinte años sin prostituir el graffiti ¿Por qué habría de empezar ahorita? -Fue su sentencia final. Después de tan determinante oración hubo un silencio corto, pero incómodo, por lo menos para Marina y para mí. El siguiente intercambio de palabras entre Marina y Silber me permitió hacer una radiografía de este tagger. - Pero, nosotros no somos del gobierno, queremos rescatar la historia del graffiti ilegal, el que está contra el sistema, somos punks - le dijo Marina. - ¿Son punks? ¿contra el sistema? - preguntó mientras reía - Está bien, así sí, apúntame, ya veremos si es cierto. -Sentenció. Me preguntó dónde vivía y nos despedimos.
El acuerdo fue simple, él compartía su relato y me dejaría documentar en vídeo sus intervenciones ilegales en la ciudad. El objetivo era aprovechar esas grabaciones para el documental de graffiti que acompaña este texto y tener material para videoclips de graffiti que Silber publicaría en sus redes sociales. Unos días después de conocer a Silber lo recibí en mi casa para planear la primera intervención, resultó que éramos casi vecinos. Me preguntó a quiénes había entrevistado y le comenté que a Nekker de la NWO y a Gely de los SKTX, me reclamó porque no había buscado a Sega de la UGL, le respondí que no lo conocía y él se encargó de convencerlo y llevarlo a mi casa para que relatara su experiencia.
Así fue el compromiso de Silber hacia este trabajo académico; y el acuerdo que teníamos en común. Estuvo presente en casi todas las entrevistas de las personas que él contactó y en ocasiones hacía observaciones de eventos que eran relevantes y yo desconocía. Como cuando entrevistamos a Jupie en un Balcones de Oblatos, ya casi terminaba la batería de preguntas me llamó y me dijo - Pregúntale de la Revolution Bomber.
Él facilitó las entrevistas de Sega, Likor, Focs, Jupie y Diba. Se puede decir que su aportación pesa, y mucho, en la construcción de la historia del graffiti tapatío que propone este trabajo académico, ya que está delimitada geográficamente al oriente de la ciudad por los lugares en donde vivió el escritor y las personas con las que le tocó compartir las experiencias que ofrece el graffiti ilegal. También es necesario aclarar que se construye desde los escritores que Silber considera referentes, no desde los amigos del Silber. Por mencionar un par de ejemplos Likor de la 2FS, aceptó la entrevista con la única condición de que no estuviera presente él por una vieja rencilla o Focs de la OX tenía más de quince años que no veía en persona a este escritor hasta que se encontraron en mi casa cuando grabamos su entrevista. Su postura se resume en una frase, cuando le pregunté si conocía a un escritor que había bombeado el Museo de Arte Raúl Anguiano porque quería entrevistarlo y me respondió -Yo te voy a poner a los que yo considero importantes en la escena, los demás son tu pedo-.
Los graffiteros entrevistados en las etapas Pioneros y Veteranos, están delimitados principalmente por la perspectiva de Silber y en menor medida por Akometer.
En la etapa de la Institucionalización se rescataron las entrevistas: De la primera camada de la Verdadera Realidad Social (VRS) integrada por Peque, Frase y Reten. También el relato de Osoe de Evolve Your Own Style (EYOS). Estas entrevistas fueron donadas por Pablo Cortés, compañero de Doculoco, colectivo en el que registramos documentales participativos. También es nuestro compañero en este grupo Cuauhtémoc López Granizo, que estuvo trabajando como gestor en talleres de arte urbano en diferentes municipios que integran la AMG, él facilitó las entrevistas de Arre de la VRS, Secreto Rebollo y el acercamiento con Alan Diosdado, que nos contactó con Daniel Neufeld y Victor T. Marina Pico Rojas consiguió la entrevista con el Dr. Rogelio Marcial, ya que igual que Cuauhtémoc, trabajó con el académico en el proyecto de intervención municipal en Zapopan “Así soy yo”. Desde estas perspectivas individuales se integró el grupo de escritores de graffiti, artistas urbanos y especialistas que le dan cuerpo al documental que se adjunta en este trabajo de tesis.
El Rey de los Flares
La primera aproximación al graffiti fue a través del relato de Silber, como él mismo lo menciona estuvo presente en las diferentes etapas del objeto de estudio. A continuación comparto fragmentos de la entrevista para que el lector tenga una primera aproximación a la estrategia comunicativa de escribir en las calles en la ciudad a través de la historia de vida de este escritor en particular, el llamado Rey de los Flares.

Inicios
Yo pongo Silber y tengo desde el 1996 pintando en las calles, estuve vigente del 96 y con un poco más de fuerza del 98 al 2004, en el 2006 empiezo a dejar de pintar un proceso, porque tengo familia y otro tipo de responsabilidades y regreso a pintar otra vez en el 2010 metiéndome en pedos con instituciones gubernamentales por lo cual dejó de pintar otra vez hasta el 2013 y vuelvo con más fuerza que antes.
Desde que estaba chico, desde que tenía 14 o 15 años te estoy hablando que fue como en el 96, fue como un cáncer que entró para mí, yo te voy a ser sincero el graffiti es como un cáncer que se me mete y es 24/7 todo el tiempo estoy viendo donde me voy apuntar qué es lo que voy a pintar.
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¿Qué es graffiti para ti?
O sea el graffiti para mí ha sido todo y la vez nada, me ha dado todo y me he quitado todo, [...] para mí graffiti es expresarte en las paredes con un tipo de tipografía, caligrafía que ya cada quien ha adaptado propia, eso es para mí, para mí es un punto de huida de los problemas, para mí es un punto de huida del sistema de mierda que tenemos.
¿Que castigos has recibido por escribir graffiti?
Desde 1996 recibí varios tipos de sanciones, que era cuando estaba como tipo falta administrativa hasta el momento que fue cambiando como delito, que era pagar fianzas hasta de cinco mil, seis mil pesos dependiendo el daño que habías provocado, también una vez una vez me llegó a agarrar ferromex y pagué la cantidad como de 40 mil pesos más una fianza al estado [...]. Tienen que tener muchas pruebas que realmente incriminan. Más bien la sanción que tuve yo en ese momento fue que me levantaron y la decisión de ellos fue que me retirara de las calles y ya saben al levantarme quiero evitar detalles.

Siempre me ha gustado pintar lugares de alto riesgo se podría decir me gusta pintar en puntos que sean mucha dificultad pintarlos, entonces como he pintado en muchas partes, estados de la república, he pintado aquí. [...] En colima pinté el auditorio municipal, estuve preso como 12 días y pagué una sanción de reparación de daños, en manzanillo llegué a pintar el pescado azul, aquí pinté varios monumentos que no quiero nombrarlos, en el Distrito Federal, he pintado monumentos en Toluca. Realmente en cada misión mía es así como una misión de hazaña porque es que siempre propongo cosas de alto riesgo, he pintado desde ambulancias hasta lugares de muy alto riesgo.
¿Por qué pintar tags y no arte urbano?
Para mí el tag es lo que más me satisface, para mí un tag, este, a pesar de que puedo dominar una bomba, un wild style, un carácter, una pintura, o sea para mí el tag es lo mío, no sé, es lo que me da más satisfacción.
Para mí es escupirle a un gobierno que te quiere mostrar una ciudad limpia y un gobierno limpio cuando en realidad tenemos el sistema más grande de corrupción en todo el país en todo el mundo y es mi forma de demostrarles que su ciudad limpia me la trago con mis tags sucios [...]

Como te comentaba yo no estoy peleado con el arte, estoy peleado que toda la gente y la sociedad quiere asociar el graffiti con el arte urbano siendo que el graffiti y el arte urbano no tienen nada que ver. Te podría mencionar nombres de gente que están reconocidas que viven en otras partes del mundo ya que del graffiti hicieron un dineral pero nunca tuvieron una firma en la calle y los reconocen como los mejores grafiteros del mundo siendo que realmente ya no son grafiteros son artistas [...]
Entonces lo que es, es, lo que no es, no es. No puedes tapar el sol con un dedo, el grafitero siempre va a ser grafitero andando en la calle, arriesgado y pintando de manera ilegal y el artista va a vender su trabajo.
Observación participante
La parte fundamental del graffiti no es la identidad, la evolución de los estilos, la legitimación de ciertos crews o su institucionalización, el origen de todos los tipos de graffiti es pintar la calle. Y aunque esta acción dista mucho de ser anacrónica, pintar sin permiso para plasmar tu nombre, un gráfico o un mensaje, es un objeto de estudio por sí mismo que reside en el instante.
Registrar los modos de interacción al interior del grupo, su relación con las autoridades o las estrategias de supervivencia nos ayudan a comparar y validar los relatos de los graffiteros y la historia institucional de los medios de comunicación. Es decir, en la acción, en los minutos que dura el pintor, se materializa la propuesta estética del graffitero, su sentido de pertenencia (si pinta su crew) o su relación con las autoridades (si pinta un monumento o una estación de policías) sólo por mencionar algunas particularidades que existen en el acto de graffitear.
Silber escribiendo “El graffiti nunca será arte urbano”.
“La observación participante es el proceso que faculta a los investigadores a aprender acerca de las actividades de las personas en estudio en el escenario natural a través de la observación y participando en sus actividades.” (DeWalt & DeWalt en Kawulich, 2005) Nos ayuda a acercarnos a formas de interacción o acciones que los graffiteros omiten u olvidan en sus relatos de vida. El protagonista de los registros que tengo en intervenciones callejeras es casi siempre Silber, recorrimos gran parte de la ciudad, él con el aerosol en la mano y yo con la cámara, ambos escondiéndonos de la policía. En ocasiones nos acompañaba Marina y otras sus amigos escritores como Soneck, Lepra ó Sloms. Las que siempre estuvieron ahí fueron las sombras: las estáticas como las de los árboles, los postes, las de las mobiliario urbano, la de las instituciones que pintaban las paredes con tonos bicolores, las intermitentes que se aparecían con el movimiento de los automóviles en las avenidas y las nuestras, las de los escritores tirando once o la del aerosol en la pared. Irremediablemente salía el sol y las sombras desaparecían, pero la marca estaba ahí, en la fachada de una escuela, una casa, un paso a desnivel. En el tag o la bomba se dibujaba el margen de la sociedad tapatía, su sombra. Como he mencionado anteriormente, el grueso de esta investigación sociológica es la recopilación y análisis de las notas periodísticas, además del registro de los relatos de los graffiteros. Sin embargo, no puedo omitir la importancia de observar y documentar la raíz del fenómeno social que nos ocupa, que consiste en pintar en la calle. En el mismo sentido quiero apuntar que los registros en video de esta observación participativa sólo funcionan como anexos del trabajo académico y sirven para representar en video los relatos de los escritores, ya que como menciona Ortega, “la fotografía, el cine y el video pueden ser utilizados como técnicas auxiliares, lo mismo para obtener registros visuales durante el levantamiento de datos como en las tareas de descripción, análisis y divulgación” (Ortega, 2009).
Silber rellenando una bomba.